Tu recuerdo que es arte.

viernes, agosto 07, 2009

Atrape nuestra historia
como arena en mi mano,
así se escurre lo que amo
y nadie lleva la victoria.

Paradoja del destino
capricho de cupido,
yo no tengo lo que pido
solo el designio divino.

Mas que a aceptarlo
me resisto a olvidarte,
tu recuerdo que es arte
me lo pienso quedar.

Osvaldo Facundo Benítez Meabe

Mal bicho

martes, agosto 04, 2009

Lo que tengo no te lo vas a llevar
aunque te vayas tú muy lejos,
llevándote a los espejos
no voy a dejar de brillar.

Mi luz es tan intensa
que donde vayas te alcanzara,
tu hermosura opacara
volviendo tu pena inmensa.

Esto no es un capricho
No es venganza ni locura
perseguirte hasta la cura,
es solo por mal bicho.

Osvaldo Facundo Benítez Meabe



Si me acompañas al viajar

martes, julio 28, 2009

Como quien viaja sin pagar
no me importa el destino,
es que solo me fascino
si me acompañas al viajar.

Brújula del sentimiento
y mapa de mi placer,
me gustaría conocer
tu mas lejano firmamento.

Adentrarme en tu ser
para perderme en tu espesura,
saciarme con tu dulzura
y dormirme de placer.


Osvaldo Facundo Benítez Meabe


Como la flor

domingo, junio 21, 2009

por el rubio de tu pelo
donde viaja tu hermosura,
que termina en tu cintura
como la flor termina en tallo.

Allí es donde hallo
la razón de mi locura,
esa que mi mente oscura
me repite cuando callo.

la fugaz luz de tus ojos
me llenan de claridad el día,
salpicándome en tu simpatía
víctima de tantos despojos.

Disfrutando de tu belleza
soy esclavo de tu encanto,
que emociona hasta el llanto
y hace nacer tanta franqueza.


              Osvaldo Facundo Benítez Meabe

El perro

miércoles, abril 01, 2009

Como alguien carente de razón
puede ser el compañero más sensato,
y aunque inteligente como un zapato
sabe mejor que nadie llegar al corazón.

Adorándonos el continuamente
sin importar circunstancia,
no sabe guardar distancia
y arriba nos está constantemente.

Sacamos de sus oídos provecho
amando su silencio eterno,
aunque de ladridos sea infierno
con ello ya esta satisfecho.

No necesita decirnos nada
que sus actos ya no expresen,
y si estos algo dijesen
sería la expresión necesitada.

Hacen de la soledad un encanto
y nuestra terapia es su paseo,
le cumplimos todo deseo
con tal de evitar su llanto.

Un perro es todo cuanto su dueño
es la irracionalidad del sentimiento,
la fidelidad en movimiento
lo que pedimos… es nuestro sueño.

                          Osvaldo Facundo Benítez Meabe