en el medio de una calle,
no necesite un valle
ni caerme en un abismo.
Solo la soledad nos junta
en ese espacio inexplicable,
no hace falta que hable
con su saber ella nos unta.
Logrando la perfecta armonía
esa que yo con mi ser tengo,
porque se de donde vengo
y tocar se mi sinfonía.
Alcanzando la paz absoluta
encuentro solución a mi problema,
siguiendo mi propio lema
en esta vida disoluta.
Osvaldo Facundo Benítez Meabe
