te hiciste de mi corazón,
lograste que pierda la razón
y que de ti hoy me enferme.
tu dulce sonrisa rabiosa
que compro otrora mi cariño,
hoy me juega como a un niño
enseguecido por una diosa.
Si pudieras tu bien quererme
te daría todo cuanto tengo,
viajar desde donde vengo
para en ti poder perderme.
Osvaldo Facundo Benítez Meabe

