Única

sábado, abril 10, 2010

Única como la sonrisa de tu boca
de mi cariño eres la dueña,
contigo mi razón es que sueña
y por ti mi cabeza que esta loca.

Es en ti que mi sueño reposa
y se completan mis esperanzas,
digna de todas las alabanzas
eres la mujer más hermosa.

Tu simpleza tan llena de vida
nos brinda a los demás belleza.
logrando que sea tuya mi cabeza
y de mi ser la consentida.


                      Osvaldo Facundo Benítez Meabe

Tiempo tirano

lunes, abril 05, 2010

Porque el tiempo es infalible
y en mi tu sonrisa certera,
porque el reloj no espera
y el tiempo pasa insensible.

Porque mis ganas de verte
no parecen nunca saciarse,
porque el sol parece equivocarse
al anunciar que voy a perderte.

Porque conversando contigo
el día concluye en un instante,
porque la hora es insignificante
y el tiempo se convierte en castigo.

         Osvaldo Facundo Benítez Meabe

Esos ojos que nunca alcanzo.

miércoles, marzo 31, 2010

Me metiste en tus sueños
y robaste mi descanso,
me rendí a tu belleza manso
volviendo a tus ojos mis dueños.

Sabes que tu mirada me gobierna
más no abusas de ello,
convirtiendo lo feo en bello
con el sonar de tu voz tan tierna.

En ti pernocta mi descanso
siendo tuyos nuestros sueños,
no conozco mejores dueños
que esos ojos que nunca alcanzo.

Osvaldo Facundo Benítez Meabe

Tu recuerdo sonriente

martes, marzo 30, 2010

Se asoma una sonrisa
al tu sonrisa recordar,
imposible de olvidar
aquella sueva brisa.

Tu recuerdo sonriente
se presenta en mí seguido,
ha en mi conseguido
volverme un hombre valiente.

Con cada una de tus palabras
me da a mí mas intriga,
mas razón para que consiga
que por fin tu corazón abras.

Te sueltes y seas tu misma
sin vergüenza ni resguardo,
que sea tu recuerdo el que guardo
sin la ayuda de ningún prisma.

Osvaldo Facundo Benítez Meabe

La belleza

lunes, marzo 22, 2010

De polleras viste la belleza
y no usa zapatos con taco,
todo se vuelve opaco
al rededor de su simpleza.

Su hablar algo acelerado
y su risa cuasinerviosa,
la simpatía de una Diosa
con modal bien educado.

La belleza materializada
se gana el cariño sola,
va coronada en su aureola
y de alegría rebasada.


          Osvaldo Facundo Benítez Meabe