junto a tu mirada asesina,
mi voz es que desafina
ante tu figura espectral.
Lastimas y vuelas lejos
del daño no te haces cargo,
mi suplicio se hace largo
mientras nos volvemos viejos.
Aquí pienso estando sentado
que el tiempo pasa sin perdonar,
y que tú no me dejas de golpear
aun haciéndome a un costado.
Osvaldo Facundo Benítez Meabe
